TOMB RAIDER
Anniversary Edition
 
 

ATLAS

Atlas fue el jefe de los Titanes en la Titanomaquia o guerra contra los olímpicos. Cuando fueron derrotados, Zeus le castigó a cargar con el peso de llevar los cielos sobre sus hombros. Se contaba que Atlas, a pesar de su superior fuerza, gemía al sujetar la bóveda celeste.

También se decía que Atlas reinó en Arcadia hasta ser sucedido por Deimas, rey que fundó la casa real de Troya, pero también que gobernó el noroeste de África, donde tenía entre otras riquezas un árbol de hojas y frutas doradas. Según algunos, fueron éstas las manzanas doradas que Gea dio como regalo de bodas a Zeus y Hera.

A este reino habría ido Perseo tras haber matado a la Medusa, donde se presentó como hijo de Zeus y pidió hospitalidad a Atlas. Pero éste, que había rodeado su huerto con murallas y puesto un dragón a vigilar su árbol dorado, recordó la profecía de Temis («Atlas, llegará el día en el que tu árbol será despojado de su oro por un hijo de Zeus» Ovidio, Las metamorfosis 4.643) y amenazó a Perseo, aconsejándole que se fuera. Entonces Perseo sostuvo la cabeza de Medusa ante los ojos de Atlas, convirtiéndole en una enorme piedra a la que se llamó cordillera del Atlas. Se decía de estas montañas que eran tan altas que tocaban el cielo, aunque sus árboles eran tan densos que impedían subirlas.

Sin embargo, otras versiones cuentan que Heracles, descendiente de Perseo, engañó a Atlas para que recuperase algunas manzanas de oro del jardín de las Hespérides como parte de sus doce trabajos. Prometeo le había aconsejado que no fuese él mismo a buscarlas, sino que enviase a Atlas. Para lograrlo, Heracles se ofreció a sujetar el cielo mientras Atlas iba a buscarlas. Pero al volver, Atlas no quiso aceptar la devolución de los cielos, y dijo que él mismo llevaría las manzanas a Euristeo, el hombre que las había pedido. Heracles le engañó de nuevo, pidiéndole que sujetase el cielo un momento para que pudiera ponerse su capa como almohadilla sobre los hombros, a lo que éste accedió. Entonces Heracles tomó las manzanas y se marchó.

Fuente: Wikipedia

 
 

 
 

HEFESTO

En la mitología griega, Hefesto es hijo de Zeus y de Hera, aunque algunos sostienen que era hijo sólo de Hera, quien lo habría engendrado sola como venganza porque Zeus había hecho lo propio para procrear a Atenea. En la mitología romana es conocido como Vulcano.

Algunas leyendas sostienen que su madre Hera lo expulsó del Olimpo debido a que era cojo y deforme, otras que fue su padre Zeus quien lo arrojó a causa de una conspiración de Hera y Hefesto para derrocarlo. Sea de una forma o de otra, su cuerpo cayó al mar donde dos nereidas, Tetis y Eurínome lo recogieron y lo cuidaron en la isla de Lemnos hasta que creció.

Tomando como base la arcilla creó a la primera mujer, que recibió por nombre Pandora.

Hefesto fue creciendo y se hizo un hábil artesano en la elaboración del hierro y otros metales. Se creía que el taller de Hefesto estaba situado bajo el Etna. Hefesto, usando sus conocimientos, elaboraba para sus madres adoptivas hermosas joyas. Sucedió que Tetis, una de ellas, acudió a una fiesta en el Olimpo, luciendo una preciosa joya que había sido confeccionada por Hefesto, el adorno despertó la envidia de la diosas, especialmente de Hera, quien obtuvo de Tetis el nombre del orfebre. Hera pidió a Hefesto que regresara al Olimpo, deseo que no obtuvo, a pesar de los ruegos que Tetis y los dioses hicieron a Hefesto, entonces intervino el dios Dionisio, quien mediante una pócima logró la promesa de Hefesto de acudir a la llamada de Hera. No obstante el dios de la fragua quedó contrariado por la palabra dada en contra de su verdadera voluntad, por lo que envió a Hera un trono de oro del cual, una vez que se hubo sentado, su madre no pudo levantarse, así que Hefesto, dueño de la situación, impuso severas condiciones para regresar al hogar de los dioses, una de las cuales fue contraer matrimonio con Afrodita, diosa del amor.

Sin embargo, Afrodita le fue infiel a Hefesto por su amores con Ares, el dios de la guerra, cuando Hefesto tuvo noticia de estas relaciones, preparó una trampa: tejió una red de plata casi invisible y la colocó sobre la cama donde iban a yacer Ares y Afrodita. Hesiodoto cuenta que el suceso fue motivo de gran algarabía en el Olimpo.

Hefesto es representado como un hombre feo, sudoroso, con la barba desaliñada, el pecho descubierto, siempre trabajando en la fragua. Zeus lo nombró dios del fuego. Elaboró el collar que regaló a Hermione, el cetro de Agamenón y los autómatas que trabajaban en su fragua.

Los hijos de Hefesto fueron Crecops, Erictonio, que creó los carros para ocultar la deformidad de sus piernas y el bandido Caco.

Fuente: Cultura General

 
 

 
 

DAMOCLES

Según cuentan Horacio en una de sus "Odas" y Cicerón, en sus "Tusculanas", Damocles era cortesano de Dionisio I, El Viejo (siglo IV, AC), tirano de Siracusa, a quien envidiaba por su vida aparentemente afortunada y cómoda. El rey, con el propósito de escarmentarlo, decidió que Damocles lo sustituyera durante un festín, pero para ello dispuso que sobre su cabeza pendiera una afilada espada desnuda suspendida de una crin de caballo.

De esta manera, Damocles pudo comprender lo efímero e inestable de la prosperidad y del lujoso modo de vivir del monarca. La frase la espada de Damocles se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente o de una amenaza.

Fuente: Belcart

 
 

 
 

POSEIDÓN

Nombre griego del dios Neptuno.- Dios del mar, hijo de Cronos y de Rea. Cuando dividió con sus hermanos la herencia paterna, le toco el imperio de las aguas. Su madre le libró, al nacer, de ser devorado por su padre, y entregó al niño a unos pastores, que le criaron como hijo suyo. Se casó con Anfitrite. Tenía su morada en el mar Egeo y viajaba en una carroza tirada por hipocampos.

Luchó al lado de Zeus en la guerra contra los Titanes. Envió al Ática el terrible toro de Maratón y a Creta al que fue padre del Minotauro. Era igual a Zeus en dignidad, aunque inferior en poder, y algunas veces conspiró contra el padre de los dioses. Los monstruos marinos le reconocían como rey, y el Océano abría para él todos sus caminos.

Furioso contra Laomedonte, intervino en la guerra de Troya a favor de los griegos participando en muchas batallas y dando muerte él mismo a numerosos troyanos. Persiguió con su cólera a Ulises por haber herido a Polifemo. Habiendo predicho Zeus que tendría preeminencia en el Ática aquel dios que aportase el presente más útil para los hombres, Poseidón, de un golpe de su tridente contra la tierra, hizo surgir el caballo.

Fuente: Fuenterebollo